Destinos más románticos
Ko Phi Phi, Tailandia

Desprenden un encanto tan especial que invitan a perderse entre sus rincones, en especial con la tenue luz que irradia la luna. Disfrutar en pareja de algunos de los destinos turísticos mundiales donde poder declararse un recíproco amor eterno apela a un romanticismo sin parangón, gracias un escenario único, recóndito o desconocido. Las entrañas de estos diez lugares permiten la ensoñación, la intimidad en pareja y momentos únicos con la persona amada.

Encabeza el listado la ciudad romántica por excelencia. París es, quizás, el destino turístico más popular en el mundo. No en vano, la capital francesa es visitada por más de seis millones de turistas al año. Su escanto y glamour otorgan la posibilidad a cualquier pareja de poder subir a la Torre Eiffel a casi 150 metros de altura o dar un paseo en barco por el Sena, entre otras opciones románticas.

No menos célebre por su recogimiento amatorio emerge de entre sus canales la ciudad italiana de Venecia. Rodeada de agua, pero no de quietud, la pareja puede satisfacer sus deseos a bordo de una góndola y disfrutar del arte acumulado durante siglos con la sensación de haberse detenido el tiempo.

Las tailandesas islas Ko Phi Phi ofrecen unas playas de postal al sur del país asiático. Se trata de uno de los pocos paraísos terrenales escasamente masificado, apto para parejas que buscan un refugio de tranquilidad, calma y sosiego. Sin duda, es un lugar perfecto para bucear entre barreras de coral, por ejemplo.

Zanzíbar sabe a canela, nuez moscada y pimienta. El archipiélago africano cuenta con un alojamiento de ensueño: el Mnemba Island Lodge, una isla privada con diez románticas cabañas que sólo se abandonan para practicar submarinismo en los arrecifes de coral.

Excelsas playas de fina arena blanca a la sombra de las palmeras o aguas marinas de color azul turquesa bañan el litoral del archipiélago francés de Guadalupe, en pleno Caribe. Un destino ideal para parejas ávidas de sensaciones diferentes.

San Petersburgo, antigua capital de todas las Rusias, se alza como un destino de gran impacto arquitectónico, con viejos palacios y edificios notables por los que perderse entre sus calles. Imprescindible visitar el museo del Ermitage y la Catedral de San Salvador de la Sangre Derramada.

St. Petersburgo

Porto Cervo, en la isla italiana de Cerdeña, es uno de los lugares más exclusivos del Mediterráneo. Desde la capital de la llamada Costa Esmeralda hasta Cala di Volpe se sitúan bellísimas villas y espacios naturales que sorprenden a cualquiera.

Por efecto del salitre, los edificios del centro histórico de Salvador de Bahía (Brasil) tienen una fachada decadente que traslada al viajero al pasado colonial de una ciudad de raíces africanas. La urbe carioca cuenta, asimismo, con rincones de espectacular belleza, como el lago Pratinha o los litorales de Ilha de Tinharé.

En Menorca (España) las parejas todavía pueden encontrar calas solitarias en las que descansar de una forma casi salvaje. La naturaleza las protege del cemento urbano. A muchas de ellas sólo se puede llegar en velero o bajando por escarpadas laderas a través de estrechos caminos.

El Pacífico mexicano, en torno a Puerto Vallarta, ofece numerosos refugios donde los enamorados pueden saciar su pasión. Uno de ellos es la Terraza del Amor del restaurante Le Kliff, una mesa situada en lo alto de un acantilado asomado al océano. Una cena romántica en este escenario cuesta alrededor de los 487 dólares.

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