Gran Cañón
Foto cortesía de eventective

El árido desierto de Arizona envuelto de cactus ha insuflado el imaginario cinematográfico con cientos de películas ambientadas en el Salvaje Oeste. Aún perdura la nostalgia cowboy en este estado del suroeste de USA, cuya principal atracción para el turismo es, sin duda, esa maravilla natural denominada Gran Cañón del Colorado y todo su parque nacional. Pero no es la única. Una de las más grandes reservas de indios navajo de los Estados Unidos pervive en Arizona, y alberga además, otros espacios naturales de gran interés con lagos, montañas, cascadas y bosques para poder pescar, cazar o practicar deportes de aventura. Algunos de los mejores ejemplos son: el Bosque Petrificado, Monument Valley y el Desierto Pintado.

Phoenix es la capital del estado y ciudad más importante del mismo. Considerada una de las urbes mejores administradas del mundo, acoge un gran número de actividades de ocio (casinos, campos de golf, restaurantes, tiendas) y cuenta con museos de enorme interés (Botánico, Heard, Pueblo Grande, Chicano, Minería y Minerales, zoológico), así como bellos teatros. Una vez aquí, el visitante tiene la oportunidad de visitar el campus de la Universidad Estatal o disfrutar de algún partido de las grandes ligas de fútbol americano, béisbol o baloncesto. Phoenix se ubica sobre un extenso valle en medio del desierto intercalado entre montañas. En la ciudad también se puede visitar Tailiesin West, hogar y estudio de arquitectura del arquitecto Frank Lloyd Wright.

En el sureste de Arizona se emplaza Tucson, donde se ubican los Old Tucson Studios, escenario de numerosas producciones del Far West, algunas de ellas ambientadas en Tombstone, un legendario pueblo en el que se han rodado épicos duelos a prueba de bala. A poca distancia de aquí, se llega al desierto de Sonora, donde se pueden contemplar los mejores especímenes de cactus gigantes, de hasta 10 metros de alto.

La joya que todo turista no debe perderse en su visita a Arizona es el Gran Cañón. Se trata de una vasta honda calcárea que ha sido escarpada y horadada por el río Colorado durante miles de años. Con un paisaje digno de impresión, tiene unos 446 kilómetros de longitud, cordilleras que llegan a una anchura de hasta 29 kilómetros y profundidades de más de un kilómetro. El Gran Cañón se encuentra repleto de lomas rocosas y diferentes tonalidades de acantilados de piedra caliza. Una excursión a pie dura aproximadamente un día. La mejor época del año para visitarlo es abril, octubre o noviembre. En verano resulta desaconsejable, ya que se pueden llegar a temperaturas de 48 grados centígrados y el agua escasea.

Otra excursión nada desdeñable a realizar es la que parte desde Page, un pueblo al norte de Arizona, hasta llegar a Rainbow Arch, declarado Monumento Nacional y uno de los arcos naturales de piedra más hermosos y grandes del mundo (85 metros de longitud y 10 de ancho. Su hueco se alza hasta los 90 metros de altura). Sin abandonar la mochila o el petate, también se puede optar por acudir al peculiar Mistery Castle, junto a las South Mountains, el pueblo vaquero de Rawhide, o al rincón minero de Goldfield en busca de oro como en épocas pasadas de mayor gloria o a Jerome, un pueblo fantasma con espectaculares vistas de buena parte del entorno de Arizona. Asimismo, resulta curioso poder disfrutar del original Puente de Londres, trasladado desde Inglaterra a la ciudad de Lake Havasu, en la esquina noroeste de Arizona en el río Colorado.

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