Reservas de indios navajos que se pueden encontrar en Nuevo México

La cultura indígena y las reservas indias todavía perduran en Nuevo México. Son dos de los principales reclamos turísticos del quinto estado en extensión de los Estados Unidos, que cuenta además con desiertos, formaciones rocosas, bosques, aguas termales, avistamiento de ovnis y lugares emblemáticos considerados Patrimonio de la Humanidad

Nuevo México
Foto cortesía de bmooneyatwork - Flickr.com

Lugares pintorescos que integran el majestuoso legado Patrimonio de la Humanidad, más de una decena de parques y monumentos nacionales, varios bosques de enorme interés, casi una veintena de pueblos de indígenas norteamericanos, reservas de indios apaches y navajos todavía en activo o una ciudad: Roswell, que quizás fue escenario de uno de los aterrizajes de ovnis más famosos de la historia. Todo esto y más se encuentra en Nuevo México, un estado de amplia influencia hispana situado al suroeste de los Estados Unidos, el quinto de mayor tamaño de todo el país. Su famoso río Grande divide a Nuevo México de norte a sur. Cuenta con paisajes en los que predominan los desiertos, las formaciones rocosas, los bosques frondosos o las fuentes termales con elevadas propiedades terapéuticas. ¿Te atreves a descubrirlo?

Pese a que Albuquerque es la ciudad más grande y poblada del estado, Santa Fe es la capital cultural y administrativa del mismo. Reside aquí una amplia oferta de museos, galerías de exposición y festivales de música, danza, cine o teatro. Otras urbes que integran Nuevo México a destacar son Las Cruces, al sur, Clovis o Roswell. De entre las maravillas que esconde Nuevo México, sin duda, resultan de obligada visita los tres reclamos que son Patrimonio de la Humanidad.

El pueblo de Taos, de un millar de años de antigüedad, está habitado por una comunidad nativa de indios tiwas y edificada con complejos únicos de adobe marrón rojizo que aún permanecen en pie. Sobre sus rocas permanecen grabados enigmáticos petroglifos que desconcertaron a los colones españoles. El Monumento Nacional de las Ruinas Aztecas cuenta con edificios propios de esta civilización que pobló parte del territorio durante los siglos XI al XIII. Mientras, el Cañón del Chaco alberga, en un valle de difícil acceso, la más densa concentración de pueblos y ruinas antiguas de indios hopis y navajos del suroeste de USA.

Los amantes de la pesca, los deportes acuáticos y otro tipo de actividades relacionadas con la naturaleza encuentran un buen reclamo para visitar este estado que cuenta con una gran cantidad de lagos, arroyos y ríos. También en ellos se puede practicar rafting, esquí acuático, canoa o excursionismo y paseos en bicicleta de montaña junto a las localidades de Santa Fe, Albuquerque, Taos o Chama.

Asimismo, relacionada con el agua, las propiedades curativas de los manantiales termales con los que cuenta Nuevo México brindan el crecimiento de un nuevo turismo que llega aquí atraído por el bienestar que ofrecen y en busca de la eterna juventud. Una gran parte de los muchos balnearios que hay se han incorporado a elegantes hoteles y spas, mientras que otros permanecen aislados entre los bosques, una maravilla que el visitante no debe dejar pasar por alto. Nuevo México también es estado de casinos, carreras de caballos, apuestas y otros juegos de azar.

Pero, sin duda, uno de los principales reclamos turísticos del estado se localiza en la localidad de Roswell, que saltó a la fama porque en el año 1947 presuntamente se estrelló allí un platillo volante con extraterrestres dentro. Las visitas y peregrinaciones de los amantes del misterio se pueden contar a centenares casi a diario.