Bolonia: un entramado medieval urbano repleto de pórticos con arcadas

Se trata de una de las ciudades más bellas de toda Italia. Bolonia conserva uno de los mejores trazados urbanos medievales de todo el mundo, además de contar con destacados museos, importantes iglesias y una gastronomía muy pero muy sabrosa.

Los casi 500 escalones de la medieval Torre degli Asinelli dibujan, si se accede a su cumbre para otear la ciudad, una estampa de Bolonia bucólica, del color ocre de las hojas de otoño, así como un mapa de hasta 40 kilómetros de pórticos con arcos que recorren en paralelo sus estrechas calles. Su Pórtico de San Luca es el más largo del mundo al medir más de tres kilómetros de longitud y contar con 666 arcadas.

Junto a ella, otra colosal torre, la Garisenda (48 metros), más inclinada, permiten al visitante disfrutar de unas impresionantes vistas, que llegan incluso hasta alcanzar los Dolomitas y los Apeninos en un día claro.

La urbe italiana conserva un entramado medieval de verdadera belleza y con el centro más peatonal de todo el país. Aún se concentran más riquezas artísticas y arquitectónicas, como el hermoso conjunto de iglesias medievales diseminadas por todo el territorio. La basílica de Santo Stefano, como ejemplo, se alza imponente como la primera que se construyó con columnas romanas.

La Pinacoteca Nazionale está llena de cuadros Rafael, Giotto, El Greco y Tiziano; mientras que la basílica de San Domenico, del siglo XIII, contiene obras de Miguel Ángel. Los museos boloñeses se alojan en hermosos palacios: el Museo Civico Medievale repasa la historia de la ciudad a través de manuscritos y armaduras, mientras que el Museo Civico Archelogico posee la mejor colección etrusca de Italia. Ambos merecen una obligada visita.

Ambiente juvenil

Con más de 100.000 estudiantes como inquilinos habituales de Bolonia, esta urbe del valle del Po desprende bullicio juvenil con bares casi siempre llenos, una ambientada vida nocturna y una Piazza Maggiore como centro neurálgico.

El corazón popular de Bolonia está flanqueado por una de las cinco basílicas más grandes del mundo y un impresionante palacio del Renacimiento. También se ubica aquí el Palacio del Podestá (siglo XIII), sede del Ayuntamiento.

Por su parte, el Palazzo dell’Archiginnasio está considerado uno de los más importantes edificios de Bolonia. Fue sede de la Universidad, desde 1563 a 1838, la que es más antigua del mundo occidental, fundada en 1088.

Otro de los grandes atractivos de la ciudad, aparte de su reputada y conocida universidad, es su rica gastronomía: además de las ruedas de parmesano, jamón y mortadela, sobresale su pasta fresca al huevo (tagliatelle con ragú o tortellini in brodo), entre otros platos exquisitos.

Después de una extenuante jornada de visita por los mejores rincones de Bolonia, llega la hora de encontrar acomodo en algún hotel de postín y adecuado servicio: uno de ellos es II Convento Dei Fiori di Seta, que ocupa un convento reconvertido del siglo XIV. Está muy cerca de la Piazza Maggiore.

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