Las más famosas salas de teatro de París

Le Moulin Rouge
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La ciudad luz ofrece un crisol de posibilidades a la hora de disfrutar del arte en todas sus expresiones. París cuenta con unos 140 teatros y salas de espectáculos. Comedia, opera, grandes clásicos, teatro para niños, comedia musical, y todas las formas que el teatro sea capaz de adquirir, pueden ser encontradas en esta ciudad que es, sin duda, una de las más ricas de Europa en lo que a manifestaciones artísticas se refiere.

El popular Moulin Rouge fue construido en el año 1889 y debe su nombre a la originalidad de su azotea que emula un molino. Está ubicado en el barrio rojo de Pigalle, en la ciudad de Paris y ha funcionado desde su inauguración hasta hoy. En estos más de 100 años, ha sido inspirador de muchos lugares alrededor del mundo que imitaron su estilo. No obstante es el cabaret más famoso del mundo. Fue el inspirador del gran éxito de taquilla que significó la película Moulin Rouge, hace algunos años atrás, aunque no fue la primera y seguramente no será la última.

En su interior se encuentra la magia de la vida bohemia de la Belle Epoque de Paris. Artistas de la talla de Edith Piaf, Frank Sinatra, Charles Aznabour, Liza Minelli, Ginger Rogers y Jerry Lee Louis, entre muchos otros, engalanaron su escenario. El Moulin Rouge es una visita ineludible para el viajero que desee disfrutar de la noche parisina.

Otro de los históricos e ineludibles cabaret de la ciudad es el Folies Bergere. Se encuentra ubicado en la calle Richer, en el noveno distrito de la ciudad de Paris y sus puertas fueron abiertas en el año 1869. Originalmente creado como un teatro de opera, su programación incluía opereta, opera cómica, acrobacias y música popular.

A pesar de que hoy sigue funcionando su edad de oro fue entre los años 1890 y 1930, su fachada art decó data del mismo año.

En su época dorada el público encontraba entre sus paredes la diversión de la que iba en busca, matizada con toques exóticos y maravillosos decorados que no desentonaban con la majestuosidad de sus vestuarios.

Compitiendo con El Moulin Rouge y con el también muy popular Lido, se hizo famoso en el mundo, siendo el modelo de lugares como el popularísimo Tropicana, en la ciudad de la Habana, Cuba. Hoy en día podemos disfrutar de sus espectáculos de comedia musical y grupos de baile, entre otros.

Aquéllos que van en busca de algo de arte más clásico, digamos, no pueden dejar de visitar la Opéra National de Paris. El Rey Luis XIV fue su fundador en el año 1669 y la llamó Académie Royale de Musique.

En estos más de 4 siglos de existencia, que la convierten en una de las instituciones artísticas y culturales más antiguas de Europa, ha cambiado su nombre en varias oportunidades hasta llegar a su actual denominación.

Dos de los más importantes edificios de la ciudad cobijan la institución:

  • El llamado Palacio de la Opera o Palacio Garnier
  • Fundado el 15 de enero de 1875, ofrece desde la Plaza de la Opera, un espectáculo majestuoso en sí mismo.

    Tiene capacidad para 2.200 espectadores, que disfrutarán de un escenario de más de 20m de altura, capaz de recibir a 450 artistas y grandes decorados que pueden ser desmontados con gran rapidez mediante el uso de una maquinaria especialmente pensada con ese fin. Garnier no se detuvo particularmente en la acústica del lugar que, de todas maneras, es excelente.

    En el centro de la sala flota un candelabro de increíble belleza, obra de Chagall, que logra descender a nivel del piso mediante un sistema de poleas, se compone de un, cuidadosamente pensado, sistema de luces.

  • Opera de la Bastilla
  • En contraposición a la historia del Palacio Garnier, encontramos en la ciudad de París la modernísima Opera de la Bastilla. Su construcción se inició en el año 1984 y es uno de los edificios más modernos de la ciudad. Se yergue en el espacio que una vez ocupó la cárcel de la Bastilla, destruida durante la Revolución Francesa. También llamada la Opera del Pueblo, está cargada de un fuerte simbolismo.

    El interior de este moderno y funcional edificio de líneas curvas y paredes de cristal y granito, cuenta con 2.700 plazas y sus 5 escenarios móviles son una muestra más de su modernidad y despliegue tecnológico. En la actualidad entre 250 y 300 son las presentaciones anuales que ofrece La Opera de la Bastilla.