Nubla los sentidos nada más pisar tierra firme y postrarse ante ellos. Los mejores parajes que nos regala el planeta permanecen en el subconsciente del viajero a pesar del paso de los años. Se trata de estampas de una belleza natural tal que las hacen irrepetibles

Los mejores paisajes del mundo
Monte Cook, Nueva Zelanda

Cierre los ojos por un momento y déjese llevar por el encanto que irradian algunos de los mejores paisajes del mundo (considerados así por muchos viajeros). Auténticas estampas de postal pueblan los recuerdos de cualquier turista que se haya enamorado de un paraje o un entorno que lo hace único e irrepetible. La lista, por fortuna, puede llegar a ser interminable, aunque a continuación se detallan varios de los más destacados rincones de todo el planeta:

El Perito Moreno (Argentina) es el más famoso de los grandes glaciares que forman el conjunto del Parque Nacional, una enorme masa helada de 16.800 kilómetros cuadrados y 800 metros de espesor donde nieva 365 días al año. Su frente se extiende cinco kilómetros a lo ancho y 60 metros a lo alto. El hielo que lo conforma tarda todo un siglo en recorrer 100 kilómetros de distancia. Es un río congelado en continuo movimiento y precioso de contemplar en vivo.

Durante millones de años, el río Colorado, ayudado por la infatigable lluvia, el viento y el hielo, cinceló, horadó y pulió una de las formaciones geológicas más espectaculares del mundo en el corazón de Estados Unidos. Es el Gran Cañón del Colorado, cuya visita también enmudece los sentidos. La garganta más famosa del mundo tiene 349 kilómetros de longitud, entre seis y 29 kilómetros de anchura y más de 1.500 metros de profundidad.

La belleza del paisaje embriagador que ofrecen las Cataratas de Iguazú, formadas por 275 saltos de hasta 80 metros de altura, le han otorgado con merecimiento la declaración de Patrimonio Mundial. Las espectaculares cascadas de agua junto a la melodía sonora que les acompaña enamoran a todo aquel que se acerque a disfrutarlas.

Otra formación geológica que hipnotiza al visitante es la de la región turca de la Capadocia, en Anatolia (Turquía) Con una zona protegida de casi 10.000 hectáreas, se trata de una especie de paisaje lunar cuyo firme calcáreo ha adquirido formas caprichosas tras millones de años de erosión. Y en el interior de las rocas se han horadado moradas y cavernas que siguen habitadas al paso de los años.

La montaña más elevada de toda Nueva Zelanda (3.754 metros) es, en realidad una cordillera con glaciares espectaculares cuya belleza inspiró el rodaje de muchas de las escenas de la trilogía El Señor de los Anillos. Sin duda, la estampa que dispensa el Monte Cook es de otra época, de auténtico ensueño.

Curioso, al mismo tiempo que magnífico, es el paraje aéreo que ofrecen las terrazas de cutivo con arroz de la provincia de Yunnan, en China. Es tan solo una muestra del paisaje demoledor que exhala la región: elevadísimas montañas en la zona limítrofe con el Tibet, áreas volcánicas y ríos legendarios como el Yangzi o el Mekong y un sur cubierto de selvas semitropicales.

De un cuento de hadas emergen los acantilados de Moher (Irlanda) y la niebla que, en ocasiones, los atenaza, que se elevan 120 metros sobre el océano Atlántico y se extienden ocho kilómetros hasta alcanzar una altitud de 214 metros.

Mientras, el Parque Nacional Banff, en plenas Montañas Rocosas canadienses alberga, en sus más de 6.600 kilómetros cuadrados, un terreno accidentado repleto de montañas, numerosos glaciares, poblados bosques de coníferas y paisajes silvestres. Por su descomunal belleza es uno de las áreas naturales más visitadas en todo el mundo.

Como no podía ser menos, la que es considerada en la actualidad como una de las siete maravillas del mundo moderno dispensa unas vistas imponentes a más de 2.400 metros de altura. La antigua ciudadela de Machu Picchu, al sur del Perú, exhibe los restos de un antiguo poblado inca sobre un promontorio rocoso.

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