Exótico y maravilloso en partes iguales, Nepal se erige como un recomendable destino turístico por la belleza de sus paisajes, su entorno orográfico privilegiado, su enorme biodiversidad natural o sus llamativas construcciones de motivo religioso, entre otros atractivos

Himalaya, Nepal
Himalaya, Nepal
Foto cortesía de Tempo - Flickr.com

Se trata de un paraíso natural único que deslumbra al turista. Su recóndita situación geográfica, emplazado en Asia meridional sin salida al mar, ubicado sobre la empinadísima cordillera del Himalaya y rodeado por los gigantes chino e indio, permite descubrir un país que con una ocupación territorial de sólo el 0,1% del planeta Tierra, se presenta como el hogar del 2% de todas las plantas con flores del mundo, el 4% de los mamíferos del globo, el 8% de la población mundial de aves, 600 familias de plantas autóctonas o 319 especies de orquídeas exóticas. Su biodiversidad es única. Además, este país cuenta con el punto más alto sobre la tierra, el Monte Everest, que alcanza los 8.844 metros de altitud, el edén de los escaladores. Asimismo, ocho de las diez montañas más altas que hay sobre el planeta se ubican aquí. Con todas estas razones: ¿No merece la pena emprender la aventura hasta Nepal?

Katmandú es la capital nepalí. Con casi un millón y medio de habitantes, la ciudad cuenta con siete sitios clasificados por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad. Uno de ellos es Durbar Square, plaza donde se concentran más de 50 templos, edificios y esculturas en un entorno de sensación medieval y ambiente bullicioso. De entre los inmuebles, la mayoría colosales pagodas de los siglos XVI y XVII, sobresalen el Hanuman Dhoka, antiguo palacio real y centro religioso, los templos de Bhim Sen y Guhyeshvari, con tallas eróticas, así como el templo de Kumari Ghar, morada de la diosa viviente. Frente al Palacio Real se localiza la columna del rey fundador con su estatua de bronce y oro sobre el capitel. En las afueras de Katmandú se encuentra Pashupatinath, un popular complejo de templos hindúes construido para venerar a Shiva. Es el centro sagrado del hinduismo.

En el templo budista de Swayambhunath, de los más antiguos del mundo, con más de 2.500 años de antigüedad, el propio Dios de esta religión parece alzarse para mirar en todas direcciones desde su torre rematada con más de diez anillos dorados que simbolizan el conocimiento. El acceso para turistas y peregrinos se consuma al subir una interminable escalera. Otro lugar que no se debe perder el visitante es Boudhanath. Se trata de la stupa (templo budista) de mayor tamaño de todo el mundo y, junto a ella, se alza el centro tibetano de más importancia para el comercio tibetano.

Una visita obligada recomienda acercarse hasta el Parque Nacional de Chitwan, al sur de Nepal. Declarada Patrimonio de la Humanidad, esta antigua reserva real tiene, entre otros ilustres vecinos, a más de 400 rinocerontes, 450 especies de aves, leopardos, osos, cocodrilos, monos y delfines.

Bares, restaurantes, mercados, puestos ambulantes y hoteles se concentran en la ciudad de Katmandú. Los alojamientos en la capital nepalí oscilan desde los más baratos a los de mayor lujo. Los precios de las habitaciones en Kathmandú van desde los 11 hasta los 140 dólares de media. La oferta hotelera es amplia, por lo que resulta sencillo encontrar habitación fuera de temporada alta, incluso con escaso tiempo de antelación. Para los turistas, los hoteles cerca de Monkey Temple son los más populares.

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