La Mequita Azul
La Mequita Azul

Estambul es la ciudad más grade de Turquía, aquella en que la magia de oriente y occidente se combinan para ofrecer una maravillosa experiencia a los turistas, quizás podríamos catalogarla de única pues resulta a ratos demasiado espiritual como para pertenecer a Europa y quizás muy moderna como para ser un vestigio asiático, por ello vale la pena visitarla y recorrer sus innumerables atractivos turísticos, pues definitivamente la magia de su historia encanta y cautiva a cualquiera de los avezados amantes de la aventura que sea capaz de dedicarle unos días… aunque hace falta bastante más como para conocerla a cabalidad.

A pesar de existir una gran cantidad de sitio en el mundo entero para visitar, Estambul se alza como un destino exótico por excelencia, y es que no sólo encontramos riqueza arquitectónica y natural en toda la ciudad, sino que además nos encontramos con vestigios importantes de la historia universal y de la Europa toda, por ello recorrer sus calles, ver sus edificios y respirar su aire nos evoca una sensación de espiritualidad y recuerdo de lo que fue el ayer de una mezcla de civilizaciones que dieron cabida a lo que hoy vemos es la maravillosa Estambul.

Si nos preguntamos de pronto ¿Por qué visitaría Estambul? Nos debemos dudar en respondernos de inmediato que es por lo que representa, ya que tan sólo su historia ya es un elemento sumamente atrayente para cualquiera, pues sabrán muchos Estambul es la capital de tres imperios, a saber: Romano, Bizantino y Otomano, por lo que los vestigios de cada uno de ellos y la forma de levantar toda una ciudad pasa de ser una obra de arte a una elaboración magnífica del devenir de varias civilizaciones, todas ellas con objetivos y filosofías distintas, aunque enfrascadas en la frescura y belleza de un paraje natural como el que Estambul nos ofrece.

Aquí nos encontramos enfrascados entre dos mares, el Mar Negro y el Mar de Mármara, por lo que hasta la geografía de Estambul es sorprendente. Dentro de las posibilidades turísticas que encontramos aquí mencionamos muchísimas, por ejemplo la Mezquita Azul, el Bósforo, el Gran Bazar, el Palacio Topkapi, Santa Sofía, entre muchas otras cosas como la exquisita comida característica de Turquía.

Es preciso que entendamos lo siguiente, “viajar a Estambul es poner un paso en Asia y dejar otro en Europa”, así el Bósforo se encargará de dividir nuestras atracciones entre dos de los mundos más representativos de toda nuestra historia universal, por un lado lo Asiático con todo lo misterioso y ancestral de su cultura, y en frente la modernidad y el avance de los Europeos, quienes se alzan hoy por hoy como los continuadores de una historia sorprendente.

Pues bien, llegamos a Estambul, queremos conocer toda la historia, arquitectura y belleza natural de la zona y aún no sabemos en qué hacerlo, por ello mencionamos existe Tranvía, Metro, Funicular, Autobús, Barco y Taxi, razón por la cual lo que menos necesitaremos son medios de transporte para conocer todo el misterioso desarrollo de Estambul. De entre todo lo que acabamos de mencionar, el Tranvía es interesante pues comunica todos los puntos de interés de la ciudad, razón por la que será una herramienta indispensable para conocer lo que queramos; los Barcos gustan bastante y son interesantes alternativas a contemplar ya que comunican el Estambul Europeo con el Asiático, así es que hay que estar atentos. Por otra parte no se recomienda mucho el Metro, pues no sirve a los turistas a menos que sea para llegar al Aeropuerto, pues es eficiente en eso, y el Autobús es complicado, por ello no es recomendable utilizarle teniendo a la mano un Taxi que será más directo y sencillo de administrar como transporte.

Estambul ¿Qué había que visitar?

Ya sabemos que la lista de visitas es extensa, pero no hay que olvidar unas cuentas que son los “imperdibles de Estambul”, por ello habrá que anotar los siguientes destinos: Santa Sofía, Mezquita Azul, Palacio Topkapi, Torre Gálata, Cisterna Basílica y el Parque Gülhane.

Santa Sofía es conocida como el símbolo de Estambul, fue construida en el mandato de Justiniano y data de los años 532 y 537, siendo hoy considerada como una de las obras maestras más emblemáticas del arte Bizantino. Esta hermosa iglesia se desempeño por un tiempo como la del Papa, en 1453 fue tomada por los Otomanos y se transformo desde entonces en una Mezquita, allí había cuatro minaretes, una escuela teológica y un comedor público.

Hay que tener presente que cuando uno va a visitar Santa Sofía siempre hay filas interminables, por lo que se aconseja a llegar temprano. El método de transporte es el Tranvía y los horarios de atención comienzan a las 9:00 AM hasta las 5:00 PM. El costo de la visita son 20 liras turcas.
La Mequita Azul es la más importante de todo Estambul, en turco se le conoce como “Sultanahmed Camii” o lo que es lo mismo decir “Mezquita del Sultán Ahmed”, pues fue construida por éste entre los años 1609 y 1616, aún así se inauguro recién en 1617 bajo el gobierno de Mustafá I.

Es una gran estructura, hermosa y portentosa, sin embargo es menor a Santa Sofía; la cúpula central tiene un diámetro de 23 metros y 43 metros de altura, por lo que estamos ante un edificio imponente. Esta mezquita posee seis minaretes, lo que en su momento fue problemático pues era lo mismo que en la Meca, aún así este último construyo un séptimo para guardar las distancias. El nombre de “Mezquita Azul” se debe a poseer unos 200 azulejos azules en la cúpula, los que provienen directamente de Iznik (Nicea)

Para visita la Mezquita Azul hay que ir entre las 9:00 am y las 7:00 pm, la entrada es gratuita y el transporte nuevamente es el Tranvía.

Los restantes atractivos turísticos como el Palacio Topkapi, la Cisterna Basilica, la Torre Gálata y el Parque Gülhane son sin duda el complemento perfecto de las actividades recién especificadas, por eso recomendamos su visita, allí deberemos asegurarnos de ir también con bastante tiempo, tener una cámara fotográfica para los sectores que se pueden fotografías y en mayor medida disponer del tiempo suficiente como para disfrutar de la naturaleza y belleza de los parajes que rodean estas atracciones arquitectónicas que se levantan desde hace bastante tiempo por la historia, acarreando con ellos culturas, linajes y gustos completamente diversos.

Sin duda Estambul es la ciudad que debemos visitar pronto, sin embargo hay que ir con tiempo para ver todas las atracciones que ese viaje involucra, de otra forma no podremos contemplar la magnitud de su magnificencia y nos veremos en la obligación de ir varias veces más para terminar de hacernos una idea real de lo que es esta ciudad en realidad.

Agregar comentario