Legoland Dinamarca
Legoland - Diversión para los más pequeños en Dinamarca

El extraordinario mundo de Legoland es, sin duda, la principal atracción turística de toda Dinamarca y un paraíso de ocio para los más pequeños. El parque temático dedicado y construido en su mayoría por las famosas piezas de juguete "lego", que imitan construcciones de todo tipo se encuentra a apenas diez minutos a pie de la terminal de llegada del aeropuerto de la localidad escandinava de Billund.

Pensado para disfrutar en familia, Legoland se divide en ocho temáticas diferentes: Doble Land, Imagination Zone, Legoredo Town, Adventure Land, Miniland, Tierra de Piratas, Lego City y Knights Kingdom. El turismo en Billund no se reduce en exclusiva a esta atracción, pues el viajero también puede visitar Ribe a 51 kilómetros de distancia, Esbjerg, el Jardín Botánico en Kolding, el Castillo Ribehus, Ejer Baunehoj o el Museo Marítimo.

La historia de Legoland se inició con un carpintero danés desempleado en la década de 1930. Comenzó a fabricar juguetes de madera que llamó Lego, por el término latino de "yo juego", que también se combina con las palabras danesas "leg godt", que significan "juega bien". En 1947 inauguró su primera fábrica de ladrillos de plástico.

En 1968, con el Lego convertido ya en un fenómeno global, se inauguró el Parque Legoland en Billund. Se considera que existen unos 300 millones de ingenieros Lego en todo el mundo. De ellos, muchos considerarían que jugar con los ladrillos de colores más famosos del mundo sería el trabajo soñado que quisieran hacer de mayores. Ese privilegio, sin embargo, está reservado para un puñado de diseñadores que son los responsables de construir los monumentos de Legoland, el parque temático creado con unos 40 millones de ladrillos Lego. Con más de un millón de visitantes al año, ésta es la principal atracción turística de Dinamarca.

Entre las escenas más populares que acoge el parque está Pirateland, donde los niños pueden unirse al capital Roger en su cueva secreta para realizar sus hazañas y búsquedas del tesoro, un tren en miniatura que conduce a una caverna montañosa llena de excavadoras de oro, así como un safari Lego en el que un jeep a rayas lleva a los niños a través de una sabana con elefantes, jirafas, cocodrilos y otros animales salvajes de tamaño natural. La diversión está garantizada.

En la escuela de tráfico Lego se da a los niños entre 8 y 13 años, el que consiste en un curso de 20 minutos en seguridad vial mientras aprenden a conducir coches Lego y terminan un curso por el que Legoland emite permisos de conducir. Para los más pequeños también están los viajes en coche y avión Duplo (la versión de Lego a escala mayor). Un monorraíl rodea todo el parque y pequeños botes de impulsión eléctrica llevan a los pasajeros por el Nilo hasta Abu Simbel en Egipto y luego hasta un palacio del emperador japonés, la Acrópolis de Atenas y la Estatua de la Libertad de Nueva York. La atención al detalle es extraordinaria en las reproducciones del castillo de Amalienborg de Copenhague, el círculo de canales de Ámsterdam, la región de Tirol en Austria y Medbourne, una ciudad inglesa de ficción que combina elementos de Stamford, Chester y York.

En la colección cubierta hay pozos Lego y Duplo donde poder jugar del tamaño de piscinas, el Palacio de Titania, un vasto palacio (no Lego) con más de 3.000 piezas en miniatura en 18 salas y una enorme colección de juguetes antiguos. Para descansar, muy cerca del parque temático, a apenas un kilómetro de Billund, se ubica el hotel Legoland, de cuatro estrellas y 176 habitaciones. Para los adultos cuenta con habitaciones estándar de calidad, mientras que los niños pueden escoger entre las habitaciones decoradas con piratas, caballeros o princesas.

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