Una tradición típica durante estas fechas festivas en muchos países del centro de Europa viene marcada por la instalación de numerosos mercados de Navidad que sobresalen por su belleza de postal y puestos de venta bajo la nieve

Mercados de Navidad

El Viejo Continente, es decir, Europa, concentra a lo largo y ancho de todo su territorio los mejores mercados de Navidad que se celebran en el mundo por estas fechas. Existen más de 359 oficializados y la tradición más arraigada se da en países como Alemania, Inglaterra, Austria, Suiza o Bélgica. Galletas de jengibre, mermeladas y toda clase de productos navideños se pueden encontrar en estos peculiares bazares bajo el frío, los villancicos, las luces festivas y los copos de nieve.

Alemania es uno de los países del centro de Europa con mayor tradición de mercados de Navidad. Colonia es una de las ciudades que más intensamente viven estas fechas navideñas con sus puestos de artesanía, sus calderos de chocolate caliente donde se sumerge la fruta troceada y sus tabernas repletas. Sus mercadillos son verdaderas ciudades de fantasía, con decoraciones propias del Medioevo, calles repletas de muñecos animados y ferias flotantes sobre el Rhin. El más famoso es el de Am Dom.

Por su parte, Berlín, la capital germana, presume de instalar en Navidad más de medio centenar de mercados, del que sobresale el de Unter den Linden, aunque sea de pago para quien lo visita. Se trata de un mercadillo amurallado con unas 140 menudas cabañas ideadas para los turistas. Las adoquinadas calles de Numerberg acogen otro mercadillo de solera, uno de los más bellos del continente.

En la vecina Austria destacan los mercados de Navidad que se instalan en Graz y Viena. En la primera ciudad se montan en torno a un árbol gigante, tienen puestos de comida deliciosa y grandes belenes de hielo. En Viena se pueden escuchar conciertos de Navidad, y en el de Rathausplatz hay numerosos árboles decorados, aunque el más conocido sea el de Christkindlmarket.

Un ambiente de magia se respira en el mercadillo navideño de Praga. Emplazados en la ciudad antigua y en la plaza Wenceslas, se diseminan rústicas cabañas que vende todo tipo de figuras, cristales de Bohemia, joyas, velas o marionetas. Cómo no, también se disponen belenes, árboles de Navidad y hasta pequeños zoológicos. Una maravilla de postal.

En torno al Hyde Park de Londres se instalan medio centenar de casetas típicas alemanas. A su lado, una noria de hielo hace las delicias de los pequeños. Pero el mercado de Navidad más grande de Europa se monta en el parque Liseberg Amusement, en la ciudad de Gotemburgo, Suecia. Cuenta con más de 700 cabañas.

El mercadillo de Navidad de Budapest, en Hungría, se llena de música folclórica, bailes típicos del país y niños jugando por las calles. Las salchichas son el plato por excelencia en sus puestos de comida.

Mientras, el aroma a chocolate y a otros dulces navideños embargan el ambiente del mercado navideño de Bruselas (Bélgica). Tiene más de 240 puestos de venta que representan a diferentes países de Europa.

La belleza que irradia el nevado mercado de Tallin (Estonia) merece, asimismo, ser destacada. Aquí se levantó el primer árbol de Navidad en 1441.

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