Hotel del Mar

Cuando decidimos un destino turístico, un factor importante son sus hoteles y ¿cómo no?, son parte de la aventura que encierra el viaje, parte del placer y claro; de alguna forma tienen que reflejar el espíritu del lugar en que están situados, ya sea por la historia que encierran, por su especial integración arquitectónica en su entorno y por el lujo y la comodidad que ponen a nuestra disposición.

Bajo estas premisas básicas hablemos de tres hoteles para soñar y en un destino soñado… Viña del Mar, la Ciudad Jardín de Chile.

Haciendo honor al verdor que viste sus calles y plazas a orillas del océano Pacífico, además de hermosas y concurridas playas, especialmente en el verano austral, esta ciudad ofrece cultura e historia, un lugar donde sueños se han forjado y aventuras se han vivido. Viña del Mar es una ciudad aristocrática, cosmopolita y vibrante, que junto a su ilustre vecino Valparaíso, son un rincón de Chile que merece la pena visitar al menos una vez en la vida y para ello, es importante saber donde llegar.

Hotel del Mar

Para comenzar está el Hotel del Mar, que en realidad de Hotel sólo tiene el nombre. Se trata de un imponente, elegante y moderno edificio. Su bella arquitectura, inspirada en el Casino de Viña del Mar, que forma parte de este centro, edificio inaugurado en 1930, cuyas líneas Art Deco y su majestuosa entrada hablan de glamour y de la vieja Europa, conservada como la madre lejana por los constructores de esta belleza.

El nuevo edificio alberga, además del casino un exclusivo hotel de cinco estrellas con spa, varios selectos restaurantes, de distinto tipo, pero todos de varios tenedores, un centro de convenciones y congresos y todo esto a orillas del mar.

Con servicios completos que incluyen traslado directo desde el aeropuerto hasta una maravillosa galería de arte, el Hotel del Mar también puede ser el lugar ideal para instalar nuestro cuartel general personal y salir a conocer y a conquistar las bellezas y atractivos de la zona, como Valparaíso y su danza de casas colgando de los cerros, el perfume y paisaje de las cercanas viñas de Casablanca o un histórico tour recorriendo “La Sebastiana”, una de las míticas moradas del insigne poeta y premio Nobel, Pablo Neruda.

Sheraton Miramar Hotel & Convention Center

A solo diez minutos del Casino de Viña del Mar y en la famosa playa de Caleta Abarca, el Sheraton Miramar Hotel & Convention Center entrega el estilo y nivel de una cadena hotelera reconocible en cualquiera de sus hoteles y en cualquier lugar, pero añadiéndole todo el sabor, resplandor y color que solo Viña del Mar posee.

Con el maravilloso Océano Pacifico como vista de fondo, su edificio de tono minimalista y acogedor aunque parezcan conceptos opuestos, invitan a sentir la brisa de mar desde el balcón de cualquiera de sus 142 habitaciones y suite de invitados, además de disfrutar de los diversos servicios de entretención, un Spa de primera categoría e inclusive una piscina interior con control de temperatura. Dejarse llevar por la relajación es casi una obligación que este Sheraton impone a sus pasajeros.

Y si se trata de encuentros de negocios, el Sheraton Miramar no escatima en esfuerzos por ser el mejor lugar para desarrollar convenciones o reuniones de negocios en esta parte del continente, estando perfectamente equipado y preparado para recibir a sus visitantes y congresistas de la mejor manera y al mas puro estilo Sheraton.

Hotel O'Higgins

Finalmente el Hotel O'Higgins, con su elegancia e historia es el hotel perfecto para los amantes de las cosas clásicas y del auténtico sentido del “savoir faire”. De diseño clásico que apela a los mejores años de Hollywood, el Hotel O’Higgins ha hospedado a grandes celebridades durante sus largos años de existencia y es uno de los símbolos más elocuentes de la herencia aristocrática de la Ciudad Jardín. Y, bajo esa visión y raigambre, es como atiende a sus visitantes: Atención personalizada, maravillosa vista e inigualables instalaciones, donde destacan sus parques internos, amplios espacios y la delicada gastronomía de la zona, elevada al rango de obra de arte, especialmente al disfrutar de los delicados sabores de pescados y mariscos de la que es tan pródiga esta tierra.

Vacaciones, lujo y ensueño en un lugar hermoso, con nombre femenino, cual ninfa que vive y se baña en las orillas del Pacífico, Viña del Mar es un destino de los que marcan un antes y un después en la bitácora de cualquier viajero y si a esta experiencia le sumamos hoteles de ensueño, gastronomía, entretención y espectáculos, la combinación siempre es ganadora, porque Viña siempre será Viña, lo mismo que sus hoteles.

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