Dresden es una ejemplo de ciudad gracias al nivel de reconstrucción que posee luego de la Segunda Guerra Mundial, es liberal y entretenida.

Dresden
Dresden, Alemania

Para quienes deseen ubicarse en el mapa primero hay que decir Dresden se encuentra a orillas del Río Elbe al noreste de Alemania, y agregar que está muy cerca de Berlín, Praga y Leizpig. La idea de visitar esta ciudad y no ir a una más renombrada en Alemania como Frankfurt es sencilla, es una de las ciudades que más rápido ha resurgido de la antigua Alemania del Este. Una de las cosas fabulosas de esta ciudad es que se consiguió levantar luego de haber sido bombardeada por los Aliados en 1944, superó una dictadura compleja y se inscribió en el desafío capitalista.

Con el paso de los años Dresden ha adquirido luz propia y se ha convertido en un buen foco turístico para el mundo gracias a sus atracciones turísticas renovadas, hoteles exclusivos, una gastronomía espectacular y un ambiente lleno de sentimientos encontrados.

Por qué visitar Dresden

La Segunda Guerra Mundial es uno de los acontecimientos que marcaron la historia y el devenir de millones de personas (todo el planeta para ser exactos), por ello Dresden importa y encanta. La reconstrucción de esta bella ciudad aportó arte y una arquitectura de lujo. Parte de sus atracciones son el pasear por el costado del patio del Palacio Zwinger, donde hayamos estatuas de ninfas de estilo barroco.

La Iglesia de Nuestra Señora o también llamada “Frauenkirche” es uno de sus más grandes atractivos, pues resultó en ruinas después de la Segunda Guerra, pero se reconstruyo completamente.

Por otra parte, gracias al trabajo de los comunistas el Semperoper Concert Hall volvió a surgir de sus cenizas, por lo que es un excelente panorama para los visitantes. Por otra parte esta ciudad está llena de restaurantes de moda y tiendas independientes que nos cautivarán constantemente, un buen ejemplo de ello es “Katy´s Garage, donde podremos beber, comer y jugar “Tischkicker” (fútbol de mesa).

Por qué vivir en Dresden

Como ocurría con toda Alemania Oriental, Dresden tiene problemas de desempleo para muchas áreas, más no para el sector automotor, farmacéutico y turístico, por lo que si uno trabaja en ello es un buen lugar para radicarse.

A diferencia de lo que ocurre en muchas parte de Europa, aquí hombres y mujeres cuidan mucho su apariencia física y aspecto, por lo que aquellos que busquen el amor sabrán inmediatamente qué terreno pisan a horas de conversar con estas personas. Esta es una ciudad con población de mente abierta, liberal y muy fuerte en sus convicciones, por lo que llega a ser un placer salir de noche a bailar, beber y fumar hasta altas horas de la madrugada.

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