El pasado y el presente se conjugan en estos cálidos cafés, en cuyo interior se alberga tanta historia

Cafetines de Buenos Aires
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El arquitecto Horacio Spinetto, autor del libro “Cafés de Buenos Aires”, nos enseña a distinguir un buen café en cinco minutos. El secreto radica en hacer un pequeño recorrido visual en busca de recolectar información acerca del mobiliario, la decoración, las fotografías, pinturas y dedicatorias. Luego fijarse en la calidad de atención del mozo y finalmente, en la calidad y presentación de la consumición.

Continuamos con los mejores y más antiguos bares de la ciudad de Buenos Aires.

Los 36 billares

Declarado de interés cultural y considerado uno de los cafés notables de Buenos Aires, Los 36 Billares (de los que sólo quedan 19) fue fundado en el año 1984 y actualmente, mezcla con gracia particular el pool con el tango. Detrás de sus puertas, funciona una Academia de Tango que ofrece clases individuales y grupales, de la mano de maestros del 2x4; y también una exclusiva sala de billar y pool, cuyas mesas de paño verde, guardan los mejores secretos del juego.

Durante la semana, también se puede disfrutar de interesantes shows de tango.
La fachada de Los 36 Billares, se destaca por el clásico fileteado porteño; y su interior abunda en material de roble.

Para degustar: se recomienda la picada “Especial 36”, los canelones “Nostalgia” y el pollo “Al Billar”.

Café de García

Funcionando desde el 1900, el Café de García, nombrado “Testimonio vivo de la memoria ciudadana”, pareciera estar detenido en el tiempo. En sus paredes cuelgan publicidades viejas y fotos de un movimiento artístico, deportivo y cultural, tan lejano a la actualidad. Sin embargo, cada día su interior resucita y abre los ojos frente a un nuevo rostro. Recordando los consejos de Horacio Spinetto, sobre como reconocer un buen bar en cinco minutos, sin duda, éste califica, por elementos como: Una camiseta argentina autografiada por Diego Maradona; dibujos de Molina Campos; la partitura del tango Nostalgias firmada por Enrique Cadícamo y fotografías del boxeador Nicolino Locche. Por el Café de García pasaron grandes como Horacio Ferrer, Alejandro Dolina, Mariano Mores, Félix Luna y Francis Ford Cóppola.

La Biela

“La Biela”, con cerca de 150 años de trayectoria, fue uno de los primeros locales gastronómicos del barrio la Recoleta. Debe su nombre a la enorme concurrencia por aquella época, de pilotos automovilísticos; según cuenta la leyenda, sus calles linderas, eran escenario de carreras de autos.

Aparte de pilotos, por La Biela pasaron celebridades y artistas como Julio Cortázar, Adolfo Bioy Casares, Ernesto Sábato, Joaquín Sabina, Facundo Cabral y Pérez Celis. Los cuadros que adornan el lugar abundan en temáticas de autos y hay joyitas como: Un dibujo hecho a mano por el nieto de Enzo Ferrari, fundador de la gran marca Ferrari; y un cuadro donado por el último descendiente de la familia Lamborghini.

Actualmente, La Biela es un elegante café que ofrece a sus clientes: Especialidades en café, picadas, aperitivos, y platos principales como el “Lomo Biela”.

La lista continúa…

Otros de los bares que guardan las mejores leyendas de Buenos Aires, cual tesoro entre sus paredes, son: Bar La Academia, Café Margot, Esquina Homero Manzi, Bar El Estaño, Bar El Federal y Café de Los Angelitos.

Ver Cafetines Históricos de Buenos Aires Parte I.

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